Santos: Filogonio de Antioquía, obispo; Domingo de
Silos, abad Beato Vicente Romano, presbítero. Feria privilegiada (Morado)
LA JOVEN SE LLAMABA MARÍA
Is 7,10-14; Lc 1,26-38
Con sencillez y modestia nos refiere san Lucas el anuncio del
nacimiento de Jesús. Ningún tratamiento rimbombante para dirigirse a María. Es
el Ángel quien la distingue con un saludo cálido y esperanzador: “alégrate,
favorecida, el Señor está contigo". La calidez del mensajero celeste
tranquiliza la turbación de María, y despeja su incertidumbre con toda la
paciencia del mundo. Dentro de su provinciana pequeñez no armaba a ensamblar
todas las piezas del rompecabezas que Dios armaría con su vida. No se
desespera, al contrario, se deja llevar suavemente por la intuición creyente
que alumbra su vida. En adelante, vivirá como mujer atenta al designio de Dios
Esa docilidad no la desfigura porque brota de su fe comprometida. Ella vivirá
la espiritualidad profética que anunciara Isaías: la fe confiada como condición
para subsistir en las horas adversas. Mientras que el rey Acaz no quiso
arriesgar nada y prefirió vivir de manera pragmática; la joven llamada María
hipotecó su vida y Dios la premió de forma desmedida.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr.
Is 11, 1; 40, 5; Lc 3, 6)
Un retoño brotará del tronco de Jesé, la
gloria del Señor llenará la tierra y toda creatura verá la salvación de Dios.
ORACIÓN COLECTA
A ejemplo de la Virgen Inmaculada que, al aceptar tu voluntad,
anunciada por el ángel, recibió en su seno a tu Hijo, fue llena de la gracia
del Espíritu Santo y se convirtió en templo de la divinidad, concédenos Padre
todopoderoso, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón. Por
nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
He aquí que la virgen concebirá.
Del libro del profeta
Isaías: 7, 10-14
En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: "Pide
al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo, o de arriba, en lo
alto". Contestó Ajar "No la pediré. No tentaré al Señor".
Entonces dijo Isaías: "Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con
cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor
mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz
un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir
Dios-con-nosotros".
Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Comentario:
Cansar a los hombres, cansar
a Dios
Tiene su gracia la pregunta
de Isaías al asustado e incrédulo rey Ajaz, o Acaz: "¿les parece poco
cansar a los hombres, que quieren cansar también a Dios?". ¿Por qué le
habla de cansar a los hombres? ¿Qué es eso de cansar a Dios?
El sentido de ese
"cansar" es algo como "fastidiar, molestar, ser gravoso".
No indica la magnitud de un esfuerzo prolongado, concepto que asociamos con el
verbo cansar como tal, sino la idea de algo que enfada o disgusta. Ajaz
"cansa" a los hombres porque su reinado carece del vigor, hoy
diríamos del "liderazgo" que le da confianza y alegría a un pueblo.
Ajaz "cansa" a Dios en cuanto su falta de confianza en el liderazgo
de Dios. Dicho de otro modo: Ajaz ni guía ni se deja guiar; ni lidera ni deja a
Dios tomar control de su vida.
Del salmo
23 R/. Ya llega el Señor, el rey de la gloria.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él
habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien lo asentó sobre los
ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto
santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.
Ese obtendrá la bendición de Dios y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta
es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya,
aleluya.
Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven a librar a los que
yacen oprimidos por las tinieblas del mal. R/.
Concebirás y darás a luz un hijo.
Del santo Evangelio según
san Lucas: 1, 26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una
ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la
estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia,
el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se
preguntaba qué querría decir semejante saludo.
El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios.
Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será
grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de
David, su padre, y Él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su
reinado no tendrá fin".
María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo
permanezco virgen?". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá
sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo,
que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta
Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes
la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios". María
contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has
dicho". Y el ángel se retiró de su presencia.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
La virgen
concebirá
Hay acuerdo entre
los exégetas en el sentido de que el anuncio que hace Isaías a Ajaz no es en
primer lugar una promesa mesiánica. El término utilizado, cuando dice que
"la virgen" está encinta y dará a luz un hijo un alude a una
concepción o un nacimiento milagroso, pues "virgen" en el hebreo
equivale a una joven o doncella, mujer en edad de matrimonio aunque sin hijos,
probablemente la esposa o una de las esposas del mismo Ajaz.
De acuerdo con
esto, el sentido primero de las palabras del profeta sería: "aun en medio
de esta crisis política y de esta incertidumbre agobiante, Dios mantiene su
promesa a la descendencia de David: así como tú eres rey, ya Dios anuncia
heredero, porque habrá un futuro; tenemos a Dios con nosotros".
Este sentido
original, si quedar anulado, queda enriquecido al paso del tiempo. Dios no sólo
sosiega y da un camino a Ajaz. Dios sosiega y abre un camino a la humanidad,
que en aquella Virgen por excelencia, recibe al verdadero Emmanuel. Es el
misterio gozoso de la Navidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el único sacrificio que puede agradarte y, por
nuestra participación en este sacramento, concédenos los bienes que la fe nos
invita a esperar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio II/A o II/B de Adviento.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
(Lc 1, 31)
Dijo el ángel a María: Has hallado gracia delante de Dios; vas a
concebir y a dar a luz un hijo, y será llamado Hijo del Altísimo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA
COMUNIÓN
Protege, Señor, con tu poder a cuantos has alimentado con esta
Eucaristía, y haz que encuentren en este sacramento la fuente de la paz
verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Homilías de Fr. Nelson Medina, O.P.
