
Santos: Macario de Gante, obispo; Magdalena Canossa, fundadora. Beatos Marcos Fantuzzi, presbítero. Feria (Blanco)
ESTA MANERA DE VIVIR
Hch 5,17-26; Jn 3,16-21
La vieja conseja que descalifica a la religión motejándola como opio del pueblo no se sustenta desde la perspectiva de estas lecturas. El camino cristiano no es un consuelo remoto, tampoco es un salvoconducto que libre de castigos eternos. Esa forma de ver la relación con Dios es insuficiente. Ésa una manera de vivir, tal como lo indica el Ángel del Señor a los apóstoles. Los que se adhieren voluntariamente a Jesús, están dispuestos a reordenar sus actitudes, usos y prácticas cotidianas porque es la manera de comenzar a participar desde ahora, de la vida verdaderamente plena que no termina. La existencia egoísta es la que verdaderamente aliena y enajena a sus practicantes, sumiéndolos en una burbuja de artificialidad narcisista. De ese opio cada vez más difundido y presente en esta sociedad hedonista es del que urge liberarse. Para que alcanzáramos la vida eterna es que Dios envió a su Hijo Jesús, paradigma del hombre nuevo y libre, que no alienado, como afirman los así llamados maestros de la sospecha.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con la Pascua de tu Hijo has devuelto al hombre su dignidad perdida y le has dado la esperanza de la resurrección, concédenos agradecerte siempre, con amor, este misterio de fe que estamos celebrando. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Los hombres que habían metido en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo.
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 17-26
En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido, que eran los saduceos, llenos de ira contra los apóstoles, los mandaron aprehender y los metieron en la cárcel. Pero durante la noche, un ángel del Señor les abrió las puertas, los sacó de ahí y les dijo: "Vayan al templo y pónganse a enseñar al pueblo todo lo referente a esta nueva vida". Para obedecer la orden, se fueron de madrugada al templo y ahí se pusieron a enseñar.
Cuando llegó el sumo sacerdote con los de su partido convocaron al sanedrín, es decir, a todo el senado de los hijos de Israel, y mandaron traer de la cárcel a los presos. Al llegar los guardias a la cárcel, no los hallaron y regresaron a informar: "Encontramos la cárcel bien cerrada y a los centinelas en sus puestos, pero al abrir no encontramos a nadie adentro".
Al oír estas palabras, el jefe de la guardia del templo y los sumos sacerdotes se quedaron sin saber qué pensar; pero en ese momento llegó uno y les dijo: "Los hombres que habían metido en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo".
Entonces el jefe de la guardia, con sus hombres, trajo a los apóstoles, pero sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Comentario:
Señal de Libertad
Sabemos que la mayor parte de los apóstoles murieron
derramando su sangre por Cristo. Es decir, finalmente fueron apresados en
alguna parte, muchos de ellos torturados y finalmente asesinados. Sin embargo,
la primera lectura de hoy nos presenta una liberación milagrosa, cuando un
ángel les abre las puertas de la cárcel y los invita a seguir enseñando en el
templo. Cosa que parece extraña, porque al predicar en el templo seguían junto
a los que los habían capturado, de modo que poco podía esperarse que durara su
recién adquirida libertad. En efecto, el relato termina en que los encierran
nuevamente. Así que uno se pregunta para qué se hizo un milagro tan
espectacular.
El objetivo del milagro no fue evitarles penalidades
simplemente. La vida de los apóstoles fue un camino de sufrimientos y de hecho
ya hemos escuchado que ellos consideraban una bendición sufrir por Cristo y por
el Evangelio. Esta liberación fue más una señal que una solución. ¿Señal de
qué? Señal ante todo de la libertad de la Palabra. Como diciendo a aquellas
autoridades: "las cadenas de ustedes jamás detendrán el avance del
Evangelio." Y así fue en realidad, como viene a demostrarlo el resto de
este libro de los Hechos.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Dios envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salve por Él.
Del santo Evangelio según san Juan: 3, 16-21
"Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el Hijo único de Dios.
La causa de la condenación es ésta: habiendo venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio, el que obra el bien conforme a la verdad, se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentario:
Amor Revelado
La escena del diálogo con Nicodemo es el contexto literario
en que Juan nos presenta a Jesús hablando de su propia misión. Así como Lucas
nos muestra a Jesús en la sinagoga proclamando el bellísimo texto de Isaías,
"el Espíritu del Señor está sobre mí...," y hace de ese texto el
"programa" del ministerio de Nuestro Señor, así aquí Juan, también
muy al comienzo de su propio relato, nos presenta el "programa" de
Jesús en el ambiente de un diálogo con el gran maestro de la ley judía. El
propósito es doble: situar a Jesús frente a las preguntas y búsquedas de los
judíos de aquel tiempo y a la vez introducir el lenguaje que nos servirá para
leer los signos de Jesús a lo largo de todo este evangelio.
El punto central en las palabras del Señor en el pasaje del
evangelio de hoy es la fe, es el hecho de creer. Aquel que cree en el Hijo
alcanza salvación y vida eterna; "el que no cree, ya está condenado."
No creer es preferir la tiniebla, y por eso trae condenación; creer, en cambio,
es acoger la luz, es no temer la verdad. Estas son las palabras básicas que
habremos de necesitar para irnos adentrando en el evangelio de Juan.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 15, 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.